Antes de ser mamá no me importaba mucho la forma en que llegaban los niños al mundo. Me parecía que el parto natural y la cesárea eran casi la misma cosa, pues cumplían con el propósito de sacar a los niños de la panza de mamá.
Pero cuando estaba embarazada de mi hija mayor, me di cuenta de todas las opciones que tenemos las mamás y decidí informarme para lograr un bonito parto natural como leía en los libros o escuchaba de experiencias de otras madres.
Así pasé las 41 semanas y al notar que no iniciaba el trabajo de parto, mi doctor sugirió inducirme las contracciones, pero al cabo de unas horas a mi bebé se le aceleró el corazón y terminamos en una cesárea de emergencia, una dolorosa recuperación, pero con una niña sana y salva.
(El artículo completo fue escrito originalmente para Disney Babble)
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Personalmente la cesárea es una pesadilla muy dolorosa, te dejan un corte espantoso,demoras más en baajar de pesos tienes que faajarte de inmediato, la anestesia como a mi me hizo mal me dejo secuelas de mareos dolor de cabeza insoportable pierdes sangre me dejo con mala vision, pero por tener placenta previa oclusiva totall y pérdidas de sangre durante mi último trimestre de embarazo no me quedó. Otra opción ha pasado ya un año y aún no me recupero del todo.